Sincronía por un sueño

Por:
María Alejandra Rodríguez Pérez
Especial para el Comité Olímpico Colombiano
comunicacionescoc@coc.org.co

Este domingo 26 de abril se estrena en las plataformas de la Federación Colombiana de Natación el documental “Sincronía por un sueño”, que relata la clasificación histórica de las colombianas Estefanía Álvarez y Mónica Arango en los Juegos Olímpicos de Río 2016 en la frecuencia de natación artística.

Estas dos paisas, aunque con personalidades diferentes, con grupos de trabajo distintos y un mundo contrario entre sí, logrando lo que muchos no imaginaban posible, ser un equipo juntas y darle el cupo 78 y 79 a Colombia en las justas olímpicas de 2016.

Llamaron la atención de la Liga de Natación de Antioquia en el año 2012, fueron los mejores de sus grupos de trabajo, pero completamente opuestas en su forma de ser, solo las unía el talento en el agua, por eso llegaron a un inquietar a los dirigentes que soñaban con un cupo en Río 2016.

Cuatro años después de su participación olímpica, la Fecna, por medio de una iniciativa de su comunicadora social, Estephanía Montero, plasmado el proceso de todo el ciclo olímpico que llevó a escribir el nombre de estas mujeres en la historia del deporte nacional.

Pero ¿quiénes son las protagonistas de este documental?

Estefanía Álvarez es la mayor de tres hermanos y comenzó esta aventura bajo el agua desde pequeña. En el Centro Recreacional de Bancolombia fue donde Estefanía nadó por primera vez, hizo todos los niveles de natación y cuando los terminaron, su entrenadora la vio con habilidades para el alto rendimiento, así como comenzó a entrenar en la Liga de Antioquia con sólo ocho años de edad.

Por otro lado, Mónica Sarai Arango, dos años mayor que Estefanía, aprendió a caminar y después de nadar, desde los 4 años y medio está involucrado con la natación, lo que hizo primero en los cursos que ofrecía la Liga de Antioquía y luego pasó al Centro de Iniciación y Formación para el Alto Rendimiento (Cifar), al graduarse de su formación escogió el nado sincronizado y hasta el sol de hoy su amor por esta disciplina no ha terminado.

Paula García, quien fue nadadora desde los seis años, a los 19 finalizó su carrera deportiva, y comenzó su trayectoria como entrenadora cuando en el Cifar, Celia Torrado le dio la posibilidad de entrenar un grupo de niñas pequeñas en la natación artística, desde ese momento está ligado al alto rendimiento como entrenadora de las nuevas promesas de la natación artística. Por medio de la propuesta de la Liga de Antioquia, Paula se convirtió en la guía de Estefanía y Mónica para llegar a los Olímpicos de 2016.

La Era Estefanía-Mónica

“Mónica es energía, todo el tiempo está feliz, está pendiente de todo, de ayudar, de lo que se necesita y Estefa es prudente, es una dama completa, piensa mucho lo que va a decir y cómo lo va a decir, por eso se necesitaban las dos, eran las mejores de Antioquia y se complementaban muy bien «, dice Paula, quien aprendió a conocer específicamente a cada una.

La recta final del preolímpico empezaba y el sueño de las dos colombianas se estaba haciendo realidad en las competencias realizadas en el Centro Acuático Maria Lenk de Río de Janeiro.

«Yo nunca había tenido tanto susto en la vida, generalmente siempre tengo el control de la ansiedad sobre una competencia, pero en ese preolímpico yo tenía tanto susto que no era capaz de hablar, queríamos que la rutina saliera bien porque nos habíamos preparado mucho», manifiesto Mónica.Lima 2019 Dia 8 – Nado Sincronizado Femenino

“Mi emoción fue más técnica, en mi sentimiento de entrenadora les dije que todo iba a salir bien y que nos habíamos preparado bien, la verdad es que las palabras no me salían, estaba tan nervioso que si me hablaba ponía a llorar”, dice Paula García sobre los momentos de la competencia clasificatoria.

Pero los nervios pasaron, Mónica y Estefanía brillaron en el agua y cumplieron el sueño de la clasificación, una verdadera hazaña que nadie nunca antes se atrevió solo a pensar, las colombianas se convirtieron en parte de los 147 deportistas de la delegación de Colombia en Río de janeiro

Este documental no solo muestra de manera audiovisual lo vivido por las nadadoras y su entrenadora, sino la experiencia de todo un equipo de trabajo que durante las grabaciones recordar lo que se vivió en los Olímpicos, meses antes en los fogueos, en los momentos de dificultad y cuando los nervios las consumían. Imágenes inéditas y testimonios de fisioterapeutas, médicos y dirigentes, un producto que revivirá para siempre los mejores días de sus vidas.

“Me llenó de mucha alegría saber que aunque he sido muchos años de estar en este deporte, saber que hemos sido las primeras en los Juegos Olímpicos y eso está en la recordación del país es muy grande. Me siento honrada y es muy gratificante que tanto trabajo ha sido plasmado en este documental ”, dijo la entrenadora cuando recibió la noticia del documental.

“Fue algo muy bonito y gracioso, pensaba recordar los Juegos a través de mi memoria y en lo que logré escribir en mis notas, pero este proceso de recordar es algo que va a quedar para nosotras y para nuestros hijos y nietos, probablemente el recuerdo se nuble, pero vamos a tener un documental para mostrarles ”, expresó Mónica.

Estefanía, por su parte, dijo: «Cuando recibí la noticia me dio mucha felicidad, fue increíble poder plasmar muchos momentos que habíamos olvidado, decidimos ayudar a Sthepanía para que este documental fuera muy bonito y muy completo».

El trailer del documental se estrenó hace un mes y ha tenido decenas de reacciones positivas en la gente, que con ansias espera poder conocer la historia de estas dos paisas enamoradas del agua, con personalidades distintas, pero con un sueño en común, sus nombres tallados en la historia del deporte colombiano.

“Teníamos mucha ansiedad al ver el trailer, cuando lo vimos lo disfrutamos mucho y grabé todo ese proceso, este documental tiene mucho amor, estoy agradecido con la Federación y con Esthepanía Montero”, dijo García.

Estefanía reaccionó al tráiler y dijo: «Me dio muchísima ansiedad, quiero verlo, quiero saber qué fue lo que todas las personas, no veo la hora que salga».

A las 8:00 pm de este domingo 26 de abril, en las plataformas digitales de la Federación Colombiana de Natación se estrena el documental deportivo más esperado del último mes.

Mónica y Estefanía esperan volver a los Juegos Olímpicos, incluso siguen preparándose desde sus casas para el momento en que lleguen nuevamente los procesos clasificatorios para Tokio. Son un ejemplo de disciplina y resiliencia, un dueto que tuvo tanto por un objetivo que, finalmente, el tiempo, el talento y el amor por este deporte, se sincronizaron en un sueño.