Por:
Laura Benavides
AMF Comunicaciones
- A pesar de ser un pilar del bienestar general, la atención odontológica enfrenta barreras estructurales y culturales en la región Caribe, donde factores como los bajos ingresos, la limitada infraestructura y el desconocimiento en salud preventiva dificultan el acceso oportuno, especialmente en zonas vulnerables.
- En ciudades como Barranquilla, enfermedades como la caries y la enfermedad periodontal afectan a un alto porcentaje de la población. Las cifras más alarmantes se concentran en niños y jóvenes, lo que revela la urgencia de intervenciones tempranas y continuas.
- La baja frecuencia de consultas odontológicas en menores de edad, especialmente en ciudades como Barranquilla, evidencia la urgencia de fortalecer estrategias públicas y comunitarias que promuevan la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso efectivo a servicios básicos de salud bucal.
Aunque la salud oral es un componente esencial del bienestar general, en la región Caribe aún persisten desafíos estructurales y culturales que dificultan su acceso oportuno y efectivo. Las cifras muestran una realidad dispareja que afecta especialmente a los más jóvenes.
Las necesidades básicas de atención siguen siendo urgentes. En Barranquilla, se estima que la prevalencia de caries alcanza el 67,7 % en la población general. En niños de 0 a 5 años, la enfermedad periodontal afecta al 25 %, una leve disminución respecto al 27 % reportado en 2021. En adultos, más del 42 % presenta algún tipo de enfermedad en las encías. Ante esto, los tratamientos más demandados en la región revelan una creciente preocupación por la estética dental.
Estas cifras reflejan una problemática nacional, según el ENSAB IV (Estudio Nacional de Salud Bucal), en Colombia la caries afecta al 52,2 % de los niños de 5 años (en su dentición temporal), al 37,5 % a los 12 años (dentición permanente) y al 47,8 % a los 18 años.
Según la Secretaría Distrital de Salud de Barranquilla, el acceso a servicios odontológicos está limitado por factores como el bajo nivel de ingresos, el escaso conocimiento en salud preventiva y una infraestructura desigual, que en algunas zonas resulta insuficiente para cubrir la demanda real, lo que genera una brecha entre la cobertura nominal y el acceso efectivo a servicios de salud oral.
La salud oral no debería ser un lujo ni una opción secundaria. Garantizar el acceso a un diagnóstico temprano y a tratamientos básicos no solo mejora la calidad de vida de las personas, sino que previene complicaciones mayores y reduce los costos del sistema de salud a largo plazo. Promover una cultura de prevención en las comunidades del Caribe es hoy una tarea urgente y necesaria.
Lina María Murcia, Directora Técnica de Estrategia de Producto de la red de Clínicas Odontológicas Sonría, asegura que: “durante el último año a nivel nacional, apenas el 6 % de los menores de 18 años en ciudades como Barranquilla accedió a una consulta odontológica anual. Esta cifra, que refleja consultas efectivas dentro de la red y crece gradualmente con la edad, el 12 % de los jóvenes entre 18 y 21 años, el 14 % de quienes tienen entre 21 y 24 años y el 68 % de los adultos mayores de 25 años asistieron a controles odontológicos regulares. Si bien este último porcentaje muestra un avance en la atención de adultos, los niveles de consulta siguen siendo bajos frente a las recomendaciones de organismos internacionales de salud”.
Ante este panorama, Sonría ha enfocado su estrategia en cerrar las brechas de acceso, especialmente entre la población más joven, con campañas de prevención, educación y atención oportuna en zonas donde el sistema de salud presenta barreras estructurales.





