Por:
Francisco Vargas
periodista especializado en tenis
El tenis colombiano es protagonista en el WTA 1000 Toronto (Canadá), gracias al entrenador bogotano Carlos Esteban Martínez, quien guio hasta la final del torneo de dobles a su pupila y esposa, la estadounidense Nicole Melichar-Martínez, quien forma dupla con la italiana Sara Errani, una de las grandes exponentes de esta modalidad. El tándem ítalo-estadounidense se impuso por 6-1, 4-6 y 10-8 a la taiwanesa Su-Wei Hsieh y la letona Jelena Ostapenko.
El resultado tiene además un significado especial para Martínez, pues se trata de la sexta final en torneos WTA 1000 que consigue desde que comenzó a trabajar de manera permanente con Nicole Melichar-Martínez y la segunda en Toronto, tras la conseguida en 2022; en el acumulado general eleva a 26 el número de finales alcanzadas en su trayectoria dentro del circuito.
“Los factores determinantes en esta competencia han sido la consistencia, la buena mentalidad y la claridad al momento de aplicar la estrategia en los partidos”, indicó Martínez, quien además dio detalles de cómo nació la alianza. “La pareja de Nicole es la española Cristian Bucsa, quien sufrió una lesión después de Roland Garros, por lo cual se quedó sin compañera en la gira sobre césped, curiosamente, a Errani le sucedió algo similar con Jasmine Paolini, por lo cual nos acercamos y llegamos a un acuerdo para que jugaran juntas”.
En busca de la final, Martínez y Errani aguardan por las vencedoras del duelo entre la checa Katerina Siniakova y la china Shuai Zhang, frente a la eslovaca Tereza Mihalikova y la británica Olivia Nicholls, previsto para la jornada de este miércoles. “Es una ventaja tener la posibilidad de ver a las rivales en la otra llave de semifinales para saber cómo están jugando; además, es valioso tener un día más de descanso”.
El colombiano comenzó a trabajar con Melichar-Martínez después de que la estadounidense se quedara sin entrenador y lo que inicialmente fue una colaboración mientras encontraba un nuevo integrante para su equipo, terminó convirtiéndose en una relación sentimental y profesional de largo recorrido; desde entonces, el entrenador bogotano ha acompañado a Nicole en los escenarios más importantes del tenis mundial, en una sociedad que ha producido títulos, finales y presencia constante en las grandes citas del calendario.





