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Fabian Vargas
Ejecutivo de Cuenta
Jaque Comunicación Estratégica
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La montañista bogotana Margarita María Moreno hizo historia al convertirse en la primera mujer colombiana que ha escalado las 7 cumbres más altas de cada continente y alcanzar la cima del Monte Everest.

La travesía comenzó el pasado 9 de abril, cuando Margarita partió hacia el Himalaya. Entre ceremonias con las comunidades locales, periodos de aclimatación, ascensos y descensos técnicos, y enfrentando las extremas condiciones de la montaña más alta del mundo, logró coronar la cima del planeta un mes y medio después, el sábado 24 de mayo, a las 5:26 de la mañana, hora local en Nepal, 6:40 de la noche hora colombiana.

No fue una cima sencilla. Un día antes de lanzar su intento final, una tos persistente encendió las alarmas. Para los montañistas, este síntoma puede escalar rápidamente en gravedad a medida que se asciende. Pero Margarita, con años de experiencia, temple y preparación física y mental, decidió confiar en su cuerpo y su instinto.

Pero el desafío no terminó ahí. Apenas unas horas después de bajar del Everest, Margarita emprendió el ascenso al Monte Lhotse (8.516 m), la cuarta montaña más alta del mundo. En casi 24 horas, alcanzó también esta cima a las 9:10am, convirtiéndose no solo en la primera colombiana en coronar el Lhotse, sino también en la primera en lograr la doble cima Everest–Lhotse en 28 horas, una hazaña reservada para los atletas más preparados y determinados del planeta.

Con esto, Margarita Moreno se une a un grupo élite de deportistas a nivel mundial que han completado el reto de las 7 Cumbres:

  1. Everest (Asia)
  2. Aconcagua (Sudamérica)
  3. Denali (América del Norte)
  4. Kilimanjaro (África)
  5. Elbrus (Europa)
  6. Puncak Jaya / Carstensz Pyramid (Oceanía)
  7. Vinson (Antártida)

Esta victoria no solo es un logro personal, sino también un orgullo nacional. Margarita demuestra que, con pasión, disciplina y coraje, las mujeres colombianas pueden conquistar cualquier cima —literal y simbólicamente.

Su historia inspira, no solo por lo que logró, sino por cómo lo logró: con respeto por la montaña, conexión con la naturaleza y la convicción de que el verdadero reto no es llegar primero, sino llegar fiel a uno mismo.