Por:
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Comité Olímpico Colombiano
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A finales del mes de octubre, el docente colombiano Alexander Rubio Álvarez fue reconocido en la categoría “Willi Daume – Promoción del Juego Limpio” por el Consejo del Comité Internacional de Juego Limpio (CIFP).

El CIFP distinguió al colombiano por “sus logros ejemplares en el mundo del deporte y en el campo de la promoción del juego limpio”.

El logro del docente se debe a la postulación realizada por el Comité Olímpico Colombiano, pues gracias a esta, Rubio tuvo la posibilidad de ser uno de los opcionados para obtener este reconocimiento del cual fue el merecido ganador. 

Rubio es el primer colombiano en obtener este reconocimiento internacional.

“Siento una emoción enorme, primero porque ser ganadores por primera vez para Colombia de un ejercicio tan bonito como lo es el Fair Play, que significa, Juego Limpio, me llena de mucha alegría, primero, porque soy colombiano, soy maestro y segundo porque es un reconocimiento a la labor que hacemos los maestros, en especial de educación física desde el tema del cuerpo, desde el tema del aula, entonces me llena de profunda alegría. Además, mostrar ese rostro positivo de Colombia”, afirmó Rubio en entrevista con el Comité Olímpico Colombiano.

“Este premio del Fair Play, otorgado por el Comité Olímpico Internacional me parece hermosísimo y muy significativo, sobre todo por el tema del juego, que el COI trabaja eso, el reenmarcar, resaltar y rememorar las acciones que tienen una incidencia directa con el cuerpo”, agregó.

Para este hombre que cambia vidas, el juego limpio es tener la capacidad de pensar en colectivo. Que cada acción que realizamos como individuos tiene una implicación en el tejido social, es decir, contigo mismo, con los otros, con el ambiente y con la comunidad. Finalmente, describe el juego limpio como: respiro, pienso y actuo con amor. “El fair play o juego limpio no se habla sólo en términos deportivos, no, el fair play es una actitud de vida, es lo que haces”.

Alexander Rubio Álvarez es docente, licenciado en educación física, con maestría en investigación y en el campo del arte. Además, es becario ITEC en India en donde realizó sus estudios como instructor internacional de yoga, tiene un doctorado en educación y ciencias del deporte y, actualmente, es el director del Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (IDEP).

Como maestro, ha trabajado por más de 21 años en escuela pública, en el Colegio Rodrigo Lara Bonilla el cual se encuentra en Ciudad Bolivar, al sur de la capital.

Rubio ha estado en 13 países promoviendo el trabajo que ha desarrollado, junto con su equipo de trabajo, desde la escuela pública en donde crearon un trabajo pedagógico a partir del cuerpo, utilizando la educación física, técnicas somáticas como lo es el yoga, la meditación, la expresión y percusión corporales y, con esto, ha generado un trabajo al cual denominó ‘Pedagogía del Loto’ la cual está basada en RPA, es decir, respirar, pensar y actuar con amor.

El detonante que lo llevó a emprender estas acciones de filantropía fue la realidad, “a mi me matan a un estudiante de siete disparos y eso me lleva a mi a cambiar el pensar, qué si lo que hacemos en el aula, en la educación y lo que yo hago particularmente desde la educación física, desde el cuerpo estará cambiando la vida de mis estudiantes o simplemente por cumplir, y me doy cuenta que no, que hay que hacer algo distinto. Entonces no es suficiente seguir un currículo o que les vaya muy bien en las pruebas, lo importante era que tuvieran procesos de reconocimiento, de manejo socioemocional […] este manejo debido a que yo estaba encontrando muerte, acciones de violencia, los estudiantes no eran capaces de trabajar en equipo, por ejemplo, si uno era hincha de un equipo y el otro de otro y tenían un trabajo en grupo no lo hacían y se agredían, entonces ellos necesitaban tener herramientas para ser mejores humanos y a eso le aposté”, dijo.

El símil de la ‘Pedagogía del Loto’ es la flor, pues el loto es una flor que emerge del fango y del barro, en este caso el fango y el barro eran las situaciones de violencia, de angustia y de muerte que se estaban generando y, como una flor, emerge en Ciudad Bolivar una transformación.

Para Rubio, la ‘Pedagogía del Loto’ se compone de tres pétalos:

  • La base de la corporeidad y la respiración consciente
  • Pensar, pensarnos en colectivo y en nosotros como individuos como comunidad
  • Actuar con amor, que cada acción que se realice siempre esté mediada por el pensar en los demás.
    • Alteridad
    • Otredad
    • Empatía

“Yo pienso en eso, en el Loto por lo simbólico y después, en cada uno de esos pétalos por la acción y el impacto que tiene dentro comunidad”, explica.

Alexander no tiene claro cuantas personas, a nivel nacional e internacional, se han visto beneficiadas por su pedagogía, la cual ya está estudiada e incluso replicada. Hasta el momento dice que en 2017 había impactado 11.000 estudiantes por lo que estima que actualmente son 15.000; los que sí tiene contabilizados son los maestros, Rubio ha impactado a 10.000 docentes en más de 13 países. En estos, ha podido compartir su propuesta en lugares como Argentina, Perú, República Dominicana, México, Dubai, Abu Dabi, India y Ereván, capital de Armenia.

Esta última, quizás ha sido una de las más significativas para él, puesto que tuvo la oportunidad de llevar a uno de sus estudiantes a ese país, “lo lindo de esto es que me iban a invitar a mi sólo al evento, yo les dije que me encantaría llevar a un niño y que él hable, que él cuente la historia […] me llevé a ese estudiante y logramos que Samuel, así se llama, lograra hacer el viaje y fue muy lindo porque era su primer viaje en avión y ese primer viaje en avión fue un vuelo Bogotá – Alemania y luego Frankfurt – Viena y luego Viena – Ereván, o sea, primera vez y fueron tres internacionales pasando varios países y fue muy lindo porque él se le abrieron los ojos porque nunca se había soñado poder compartir en otros lugares del mundo y llegar allá y hacer la charla y hablar en inglés, así sea con el papelito tratando de darse a entender, y contando su historia y todo lo que hemos logrado fue bellísimo».

«Eso para mí es muy lindo porque le cambia la vida al mundo, imagínate, con este proyecto hemos logrado que estos niños, estas niñas, estos jóvenes sueñen, se proyecten, se visualicen distinto y cambien esos entornos de violencia donde han visto que roban, que matan, que hacen daño, que la realidad es otra y luego ir a un territorio donde puedes contar tu historia, conoces gente de otras partes y eso te cambia la vida, entonces me parece muy simbólico, muy bello, es una de las anécdotas bonitas de este proceso”, agregó.

Sin embargo, nunca se imaginó que transformaría vidas de esta manera. Rubio eligió la educación por vocación, porque su madre era educadora, su padre tenía una vocación pedagógica enorme y por su abuelita, pues él veía que enseñaban y eso le generaba un cambio de vida, “uy nunca me lo imaginé, pero sabes, con esa influencia familiar me imaginé que algo vendría, allá el corazoncito me decía que algo positivo iba a haber. Pero cuando ya lo veo, y veo que de verdad he transformado vidas positivamente uy, de pronto había pensado que transformaría vidas, pero no pensé que tan lejos iba a llegar. Ahora me encuentro a mis estudiantes profesionales, uno es médico, otro piloto, otro me lo encontré en Dubai, pero cuando los ves volando dices sí, esta es la opción de vida. Yo me imaginaba que uno generaba transformaciones, pero ya cuando veo que se gestan y se superan es demasiado bonito”, afirma con una sonrisa desbordante en su cara y resalta que hay que soñar y que va por más lugares que le permitirán seguir transformando vidas desde la educación.

Alexander descubrió que el deporte servía para reducir los índices de violencia investigando y estudiando varias técnicas, pues desde 1989 práctica Karate – Do, lo que le sirvió para identificar que la actividad física genera disciplina y valores.

«‘La Pedagogía del Loto’ tiene de todo un poco, es un mix de todo, epistemológica, conceptual, pedagógica, de todo, y eso es lo bello de la propuesta, que se siga enriqueciendo cada vez más”, asegura. 

La meta que tiene Alexander Rubio Álvarez es seguir impactando y transformando vidas desde la educación y seguir apostándole a un mejor mucho desde lo que hace. Ser feliz y ser pleno y que su familia y sus hijos se desarrollen bien, sean plenos y sobre todo felices.

Su sueño es seguir ayudándole al mundo y apostándole a donde lo lleve, a ser directivo de entidades nacionales e internacionales, pero seguir moviendo con todo el amor lo que hace, “sobre todo quiero resaltar que la educación es la posibilitadora de transformación y que a eso hay que apostarle fuertemente, especialmente a la educación del cuerpo, la educación física y a eso le apostamos con este tipo de premios. Puedo decir con toda la tranquilidad que he sido el primer colombiano, el primer educador físico que se gana un premio del COI de fair play, creo que estamos haciendo la tarea, todos los educadores de todas las áreas no perdemos la esperanza “, finalizó.