
El Diario AS Colombia realizó un foro abierto coordinado por su directora, Sarah Castro Lizarazo, con los ases de LaLiga Fernando Morientes, Christian Karembeu, Gaizka Mendieta y Fernando Sanz, donde aficionados, periodistas y lectores de AS pudieron interactuar.
Los embajadores de LaLiga compartieron sus experiencias como futbolistas, entre otros temas dada la relación de Colombia con equipos como el Real Madrid y el Mónaco a través de James y Falcao, se conoció su punto de vista…
Gaizka Mendieta Zabala ex-futbolista español de equipos como el Valencia, el Lazio, entre otros y actualmente, se desempeña como comentarista de fútbol en la televisión inglesa Sky Sports y como embajador internacional de LaLiga.
Vivió una situación similar a la de James cuando pasó del Madrid a la Lazio…
“Jugué once partidos de titular, no sentí que tuviera continuidad como para poder adaptarme a la cadena del equipo y es algo frustrante. Yo trabajaba duro, obviamente había una reputación, una trayectoria, me estaba perjudicando por el mero hecho de no tener esa oportunidad. En el caso de James supongo que igual, los jugadores necesitan continuidad porque a través de eso es como consigues demostrar lo que vales y lo buen jugador que eres”
“Hasta el momento por mi cabeza pasaba únicamente entrar en la Lazio y demostrar que podía estar en el equipo y podía jugar en Italia. Cuando estas en un club grande, la Lazio no es el Madrid, pero bueno, venia de ganar la liga, venia de ganar la Europa League y bueno siempre había que demostrar lo profesional, ese era mi reto que no tuve la suerte de poder hacer”
“James me imagino que igual tiene que demostrarse que es jugador del Madrid y que tiene cabida para ser titular, pero hay retos como profesional que él tiene que asumir y entenderá que no va a ser fácil, pero hasta el momento esa es su decisión, coincido con él en que a través del trabajo y de la continuidad, la perseverancia es la que te da para jugar”
Fernando Morientes Sánchez, ex futbolista de equipos como Real Madrid, Mónaco, Liverpool, entre otros, entrenador español, actualmente director del Granada Club de Fútbol.
El Mónaco con el que jugó Fernando, con relación al Mónaco de ahora con Falcao, sus cambios y si puede soñar con más…
“Seguramente que hay buena plantilla, hay una buena estructura, hay un buen proyecto, ha evolucionado mucho desde mi época en el 2003, 2004, en aquel entonces era un equipo hecho, entre comillas, de retales de otros equipos, venia Cissé del Paris Saint-Germain, Ibarra de Boca Junior, yo del Real Madrid, había 4 o 5 jugadores cedidos, que no eran propiedad de Mónaco y todos los demás eran jugadores jóvenes, aparte de Giuly que era contratado, Pršo que también estaba contratado, Stéphane Porato en la portería. Nadie esperaba que en aquella temporada saliese tan bien, pero aquel fue un punto de inflexión, en aquel momento por la buena temporada que se hizo, todos volvimos a nuestros equipos y el club vendió a 9 10 jugadores, en dos años descendieron a segunda división”
“¿Qué quiere decir eso?, que después se plantearon el futuro de otra manera, la manera era invertir hacer un buen proyecto y hacer un Mónaco sólido, estable y campeón, yo creo que en el presente así es, un equipo lleno de estrellas, un equipo que económicamente es solvente y va a luchar, ya no solo por la liga francesa que la ha ganado este año, sino que se ha metido también en semifinales de Champions. Todo un objetivo muy interesante para este club, si las cosas las siguen haciendo como hasta ahora, yo creo que tendremos ese objetivo ya no solo la liga, que es un objetivo primordial a principio de año, sino conseguir otros retos más importantes para un club que yo creo lo está haciendo bien en estos momentos”
Christian Karembeu es un ex futbolista neocaledonio que durante su carrera representó a Francia con quien ganó la Copa Mundo de 1998.
Lo que pesa la copa del mundo…
“La copa del mundo pesa mucho, pesa los seguidores, pesa los sueños de los jugadores que quieren ganar este trofeo, pesa mucho, seguramente pesa casi 6 kilos, pero en la historia es un trofeo mágico, que pide la excelencia de cada uno”





