Por:
Laura Benavides
AMF Comunicaciones
● Los nuevos modelos T35 y T75 apuntan al segmento que concentra el 75% del mercado potencial de camiones en Colombia.
● Los nuevos vehículos ofrecen autonomías de hasta 270 kilómetros y tiempos de carga rápida de apenas 40 minutos.

La industria automotriz en Colombia atraviesa un momento de transformación histórica impulsado por la movilidad sostenible. Mientras el mercado tradicional muestra una recuperación parcial, el segmento de vehículos eléctricos (EV) crece de forma exponencial: en 2025 se alcanzaron 19.910 unidades vendidas, un aumento del 116% respecto al año anterior, y las proyecciones para 2026 apuntan a superar las 40.000 unidades. Sin embargo, el segmento de carga ha quedado rezagado por la falta de oferta y la desconfianza en la tecnología, representando menos del 0,3% del total de camiones vendidos en el país.
Ante este panorama, la llegada de soluciones de carga pesada y liviana 100% eléctricas se posiciona como un factor determinante para cumplir las metas de descarbonización nacional y eficiencia logística urbana.
“Este lanzamiento representa un hito estratégico porque finalmente tenemos una oferta real para un mercado que no tenía opciones. Con los modelos T35 y T75, estamos entregando vehículos que permiten a las empresas apostar por la tecnología y convertirse en pioneras en la reducción de emisiones sin sacrificar la capacidad operativa”, afirmó Juan Pablo Molano, Gerente Comercial de BYD Colombia.
La apuesta de la compañía se concentra en los modelos T35 (de 3,5 toneladas) y T75, los cuales participan en el 75% del mercado potencial de camiones en Colombia. El BYD T35, diseñado específicamente para la logística urbana y la última milla, cuenta con una potencia de 150 kW, una capacidad de carga de 1.400 kg y una autonomía de 270 kilómetros, lo que permite operar hasta tres días con una sola carga, dependiendo de la ruta. Además, su tecnología de carga rápida permite completar la batería en tan solo 40 o 50 minutos, facilitando su integración en las flotas actuales que operan bajo alta demanda de plataformas digitales y e-commerce.
Desde una perspectiva económica, la migración a estos modelos representa un alivio financiero inmediato para las empresas. El análisis de Costo Total de Propiedad (TCO) revela que el T35 genera un ahorro de $119 millones en un periodo de cinco años, en comparación con un camión diésel equivalente. Esto se debe a que los costos de energía son un 51% menores frente al combustible fósil y los gastos de mantenimiento se reducen en un 56%. Empresas como Arepas El Carriel ya han validado este modelo con pedidos iniciales de 10 unidades, motivadas por el ahorro operativo y el compromiso ambiental.
“Nuestra meta es ambiciosa; esperamos vender 200 unidades para el cierre de 2026, logrando que el 1.5% del mercado total de camiones sea eléctrico. Migrar de diésel a eléctrico no solo evita toneladas de CO₂ al año, sino que reduce los costos operativos en un 60%, demostrando que la sostenibilidad es el negocio más rentable hoy en día”.
El enfoque de BYD en camiones pequeños responde a la realidad de las ciudades colombianas, donde las restricciones de entrada para vehículos grandes y la necesidad de logística masiva de corto alcance dominan el mercado. Al ofrecer vehículos que operan con cero emisiones de material particulado, la marca no solo contribuye a la salud pública, sino que asegura la continuidad del negocio en zonas con restricciones ambientales estrictas.
La consolidación de corredores eléctricos y el fortalecimiento de infraestructura de carga propia por parte de las empresas serán pilares fundamentales para que la curva de adopción de camiones eléctricos siga la tendencia exponencial de los vehículos particulares. Con una apuesta estratégica basada en tecnología de baterías de litio hierro fosfato de última generación, BYD se posiciona para liderar la renovación de la flota de carga en Colombia, transformando el transporte de mercancías en una operación limpia, silenciosa y altamente competitiva.





