En el marco de la edición 34 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, en la Sala Filbo A, del Gran Salón Ecopetrol de Corferias, el escritor boyacense, Jaime Fonseca Sosa, presentó su último libro “La Poesía. Entre Amores y Pandemia”.

Jaime Fonseca nació en Úmbita, Boyacá, recibió el Premio Nacional de Periodismo Antonio Nariño en 2017, es Miembro del Parlamento Internacional de Escritores y de la Asociación Boyacense de escritores. Presidente de la Fundación Igualarte, organización cuyo objeto social es apoyar, promover y llevar el arte a todas latitudes.. Autor de “Mujer sin alas” y “Mujer Batalladora”, entre otras publicaciones.
Sus obras se pueden conseguir comunicándose a los correos electrónicos fundacionigualarte@hotmail.com
fonsecajaime@gmail.com.

Jaime Fonseca habla de él y de sus obras…
“Gracias a Dios porque estamos por este mundo, sembrando y dejando un testimonio”
“En este momento soy el resultado de la vida gracias a Dios, a los médicos, a mi familia. Aquí estamos haciendo historia, esta obra es el resultado de encarcelar el cuerpo, pero no el espíritu, ni la mente, papel y lápiz”
La Poesía…
“Lo escribí a la luz de una vela, a la luz de un foco, haciendo historia, contando las vivencias de la vida en estado de poesía. por eso siempre digo que la poesía es como la música, se escribe solamente el pentagrama del corazón y generalmente se escucha en los oídos de las almas que andan por este universo. Por eso la poesía es un distractor, es un encuentro con la vida, es un atardecer, un amanecer, creo y seguiré creyendo que, como las musas, es parte de la historia de la vida”
Sus obras…
“Mis libros hablan de mujeres. Mi primer libro “Mujer sin alas” es un libro de investigación, en el que trato de dar una respuesta a dos grandes preguntas que hacía mi mamá que fue una mujer soñadora, y era, la primera pregunta el ¿por qué la mujer no podía ser sacerdote en su iglesia católica romana? y la segunda pregunta que ella se hacía, era ¿por qué (en su tiempo) una mujer no podía ser médico?”
“Entonces se comenzó a hacer un trabajo de investigación y llegamos a unas conclusiones muy extraordinarias, una de las conclusiones es que a la mujer Dios no la ha limitado para ser sacerdote, no es palabra de Dios sino palabra de hombres, por eso no puede ser sacerdote, es mi apreciación, y hay elementos de investigación que están diciendo que efectivamente la mujer si puede ser sacerdote, que es un tema que hay que revisarlo a través de la historia. En el tema médico, también en su momento a la mujer se le prohibía ser médico porque era mujer, solamente por ser mujer”
“En otra obra como “Mujer batalladora” es una especie de micro historias, que plateo a las mujeres, sin estigmatizar, sino para decirles, vengan mujeres ustedes han hecho historia y coloco ejemplos como las mujeres maestras que pasaron a la historia y ninguna mujer escribió la historia de las maestras, pasaron a la historia pero nada se dijo. Otras como las mujeres parteras, que ahora se les llama ginecólogas y en otros momentos, eran las parteras, pasaron a la historia y ni las mujeres la escribieron”
“Hoy las mujeres están en casi todas las disciplinas, he tratado de averiguar en las distintas disciplinas y es muy poco lo que las mujeres están escribiendo de sus profesiones, por ejemplo, de las mujeres generales, de las que están en la Nasa, en la academia, llámese universidades, colegios institutos; están haciendo historia y en otro momento la historia las irá cuestionando porque no escribieron de sus labores, de lo que hicieron en cada una de sus profesiones”
A las nuevas generaciones…
«Primero que aprendan a leer, segundo que amen la cultura, tercero que sean hombres y mujeres capaces de crear, soñar y dejar huella para nuevas generaciones»





