Por:
Secretaría de Cultura Recreación y Deporte
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Con un emotivo evento en el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis, invitados e invitadas muy especiales se encargaron de dar cierre a la Cápsula de la Esperanza, una urna donde reposarán hasta 2038 – cuando se celebrarán los primeros 500 años de la ciudad– los relatos y objetos que mejor cuentan la historia de lo que fuimos y aprendimos como ciudadanía durante los meses más duros de la pandemia por COVID-19 que comenzó en 2020.

El pasado 6 de agosto, Bogotá recibió un gran regalo de Cultura Ciudadana para conmemorar su cumpleaños 483: una Cápsula de la Esperanza para almacenar relatos y objetos que puedan contarle a las generaciones por venir, la historia de quiénes fuimos mientras la pandemia se convertía en una de las mayores amenazas y uno de los retos más difíciles que hemos tenido que enfrentar como ciudad. Durante varios meses estuvo abierta la convocatoria invitando a las personas habitantes de Bogotá a enviar relatos sobre su fortaleza, creatividad, solidaridad, paciencia, cuidado y amor por la vida, y sobre lo que les resultó digno de admirar de Bogotá.

Luego del periodo de convocatoria, en el cual se recibieron un total de 1.380 relatos y 120 objetos provenientes de todas las localidades de la ciudad, un equipo curador eligió las 20 mejores historias para guardar en la Cápsula que fue cerrada oficialmente y sembrada en la tarde de este miércoles 22 de diciembre, bajo el monóptero del Jardín Botánico, un monumento para honrar las vidas de todas las personas que se fueron y también las vidas de quienes mantuvieron nuestra ciudad en movimiento durante la primera temporada de pandemia, especialmente adecuado e intervenido artísticamente por el maestro Carlos Jacanamijoy para albergar la cápsula hasta 2038.

Entre los objetos que reposan en la Cápsula se encuentran los pinceles del maestro Jacanamijoy, dibujos de niñas y niños que narraron su experiencia, videos de los músicos de la OFB, aportes y aprendizajes de las entidades distritales, objetos de artistas locales, la crónica de un periodista sobre la pérdida de su padre durante la pandemia y el nacimiento un año después de su sobrina, objetos representativos para los médicos a cargo de las UCIs, el pañuelo rojo de una familia que recibió apoyo alimentario y el tapabocas de la campaña distrital ‘Detalles que salvan’.

“Este es un homenaje a la capacidad de todos los bogotanos y bogotanas para salir adelante, creando vínculos y cuidándonos. Los objetos y relatos dentro de la Cápsula son el testimonio del proceso de cuidado que ha vivido nuestra ciudadanía. Esta gran obra del maestro Jacanamijoy, en el Jardín Botánico, uno de los sitios más bellos de Bogotá, hace honor a este proceso. La capacidad que tenemos los y las bogotanas para fortalecer vínculos y cuidarnos entre nosotros es un gran motivo para sentir orgullo por nuestra ciudad”, aseguró Nicolás Montero, secretario de Cultura, Recreación y Deporte.

Durante el evento de cierre, las llaves que abren la cápsula y que fueron entregadas por el secretario de Cultura, Recreación y Deporte a Luis Carlos Manjarrés, gerente del Museo de Bogotá quedarán exhibidas en la Sala de Urnas de este Museo por los próximos 17 años. En 2038 serán utilizadas por generaciones del futuro cercano para re-abrir la Cápsula de la Esperanza y sacar a la luz esas historias que le recordarán a la ciudadanía que, aún en los momentos más difíciles, las personas habitantes de Bogotá somos ejemplo de esperanza y fortaleza.

“Cerramos el proceso de recolección de relatos y testimonios para la Cápsula de la Esperanza, para honrar estos dos años que han sido tan difíciles, pero también para honrar la capacidad de cooperación y entrega de esta ciudad. Todos estos relatos y objetos hablan de nuestra capacidad de resistencia. Invitamos a toda la ciudadanía a disfrutar de este homenaje a nuestra capacidad de construir juntos”, afirmó durante la ceremonia de cierre Henry Murrain, subsecretario de Cultura Ciudadana y Gestión del Conocimiento.

El evento de cierre las y los invitados se encargaron de hacer un recorrido para apreciar el monumento erigido en el Monóptero, pronunciaron palabras sobre la importancia de construir nuevas narrativas sobre nuestra ciudad para fortalecer lazos de confianza y sobre reconocernos como ciudadanía desde el lugar del orgullo y el aprendizaje colectivo. Además de la entrega de llaves y el recorrido, se cortó la cinta en un acto simbólico para abrir el acceso al público al monumento en el Monóptero, para que toda la ciudadanía de Bogotá pueda visitarlo y disfrutarlo como un lugar de reflexión, contemplación y reconocimiento.

“Aportar en este proceso de construcción de memoria colectiva, no solamente albergando la Cápsula de la Esperanza, sino también compartiendo la experiencia de cómo desde el Jardín Botánico vivimos esta época de pandemia, a través de un documento que reposa ahí, escrito por los integrantes de nuestra junta y equipo directivo. Estamos seguros de que estos relatos y objetos van a servir para que, en 2038, en esa Bogotá de los 500 años, la gente pueda reflexionar sobre cómo construir un mejor lugar para vivir, para disfrutar, soñar y para cuidarnos entre todos”, comentó durante el evento Martha Liliana Perdomo, directora del Jardín Botánico de Bogotá.

Las historias y objetos enviados por la ciudadanía durante la convocatoria para llenar la Cápsula de la Esperanza pueden consultarse en https://culturaciudadana.gov.co/micrositio/capsula-esperanza/

“Cuando destapemos la Cápsula dentro de 17 años, esas memorias van a nutrir nuestro relato de ciudad. Ojalá, los aprendizajes que nos quedan sobre mejorar nuestra relación con el entorno, fortalecer las redes de afecto, vivir sin miedo y hacerle frente juntos a las dificultades, permeen y logren transformar la ciudad”, comentó mientras recibía las llaves de la Cápsula Luis Carlos Manjarrés, gerente del Museo de Bogotá.

Foto: SCRD.