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EL BOWLING ES LA VIDA DE MARÍA JOSÉ RODRÍGUEZ

María José Rodriguez

Por:
Filiberto Rojas
Periodista

Siempre estuvo ligada al deporte. Desde que tiene memoria la vida de María José Rodríguez Ospina fue en campos de golf, con balones de fútbol, de baloncesto, con raquetas de tenis, de squash, en su bicicleta, con el gorro y traje de baño para natación, pero nada la enamoró más que las pistas de bowling. La bola y los pines la cautivaron sin saber cómo, sólo recuerda que sus padres siempre la encontraban en la bolera, desde que tenía tres años de edad le encantaba estar allá.

Fue en el Club Campestre de Ibagué donde sus padres Ramiro y Celmira la veían a diario en diferentes roles deportivos, pero siempre con un escenario fijo de encuentro: La Bolera, pequeña, de sólo cuatro pistas, con columnas en medio, en un especie de sótano.

Pero el bowling no fue su único deporte competitivo, pues aunque intentó por muchos, al final se enfocó en dos: Golf y bowling. El golf por recomendación de Ramiro y el bolo por Celmira, quien al final ganó ese duelo porque a María José le dijo no al golf luego de competir en varias giras nacionales de occidente y un torneo que recuerda en Cali, en el 2002, cuando le fue mal y dijo no más.

Su primera bola se la regalaron de Navidad, una Brunswick azul oscura con un rayo. Durmió toda la semana con la bola, era su tesoro más preciado, cuando una niña normal preferiría una muñeca o algún juguete común, María era feliz con una pesada bola de bolos que lanzó en aquella pista de Ibagué.

En medio de su formación deportiva, María José también vivió otro rol en su vida que luego estaría vinculado, de alguna manera, al deporte. En Ibagué es habitual que para las fiestas del San Juan, en las vacaciones de mitad de año, las organizaciones tengan reinas. Colegios, empresas, universidades, barrios, comunas. Es el Reinado Nacional del Folclor y María José fue reina, sí, fue reina del Club Campestre de Ibagué en 2006, una vivencia que luego trasladaría al deporte, que la coronaría reina del bowling mundial.

ESTADOS UNIDOS

Cuando terminó el grado 11 en el Colegio La Presentación de Ibagué, decidió dejar el calor del pueblo por el frío invierno de Princess Anne, un pequeño condado del estado de Maryland, a donde viajó para estudiar en la Universidad Maryland Eastern Shore.

La adaptación fue difícil porque “uno deja todo y literalmente uno es un consentido en Colombia, todo es fácil, en la esquina, en la tienda, entonces acostumbrarme fue todo un proceso, extrañaba a mi mamá y la comida, pero no fue tampoco como de querer devolverme. El inglés fue complejo porque mi colegio no era bilingüe y sabía poco, pero el estudio y todas las ayudas que nos daban en la universidad eran muy importantes”.

Pero los estudios eran una excusa, porque su talento para lanzar la bola fue el verdadero motivo para estar en el equipo de bolos, en las Hawks (Halcones). Allí llegó gracias a su amiga Martha Pérez y luego María José le abrió el camino a Anggie Ramírez, Tatiana Muñoz y Valentina Collazos. Con el equipo, María José ganó absolutamente todo en lo que compitió, es el equipo más recordado de toda la historia de la Universidad, bajo las órdenes de la coach Sharon Brummell, quien todavía le da consejos de juego y de vida.

“La experiencia con el equipo fue súper chévere, teníamos miles de reglas, pero por eso nos fue tan bien en esos años que estuve allá. Entrenábamos todos los días, no teníamos fines de semana libres, estudiábamos en los aviones, en las salas de espera, pero la verdad hice muchas amigas y gente con quien puedo contar para siempre. Mi coach todavía me llama todas las semanas y yo a ella, es como otra mamá”.

Y mientras competía al más alto nivel universitario en los Estados Unidos, María José también se coronó campeona mundial juvenil, en la modalidad de parejas junto con la también ibaguereña Laura Fonnegra. Fue en Helsinki, capital del Finlandia, títulos que le valieron ser elegida por tres años como la Mejor Deportista del Tolima.

PROFESIONAL

Además del deporte, en Maryland se hizo profesional de dos carreras: marketing y administración de empresas. Tiene una maestría en finanzas y contaduría, pero su pasión es el bowling, por eso se fue a vivir a Austin, en el estado de Texas, junto con Clara Juliana Guerrero, para perfeccionar el juego, para seguir en la Selección Colombia y jugar dos masters al año, el USBC Queens y US Open, porque no había circuito profesional femenino.

En 2014 conquistó el primer triunfo grande de su carrera deportiva, pero fue un día poco visible para otro deporte diferente al fútbol. Fue el 3 de julio, un día antes de que la Selección Colombia quedara eliminada frente a Brasil en la Copa Mundial de la FIFA Brasil-2014, María José Rodríguez se coronó campeona del USBC Queens, uno de los mayores torneos del bowling en el mundo. En la final venció a Kelly Kulick, una referente internacional. Allí recibió la corona que la acreditó como la reina del bolo internacional.

Fue como si un tenista colombiano ganara en sencillos algún Grand Slam como Roland Garros o Wimbledon, o como si un golfista ganara el Masters de Augusta. María José es la primera bolichera colombiana de la historia que ha ganado este campeonato, a su título sólo se acerca el que ganó Clara Juliana en 2016 en el The Players, otro torneo máster.

Estando al más alto nivel competitivo del bowling mundial, María José y sus compañeras recibieron la noticia del regreso del PWBA, el circuito profesional de bolos, equivalente al WTA de tenis o al LPGA del golf. Desde 2015 empezaría a tener competencia profesional y empezaría a cumplir su sueño: vivir del deporte, algo que viene logrando con la Selección Colombia.

Integrando el elenco nacional, ha competido y ganado medallas en los Juegos Bolivarianos de Sucre-2009, Trujillo-2013 y Santa Marta-2017, así como la presencia en los Juegos Panamericanos de Guadalajara-2011, los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz-2014 y este año en los Juegos Suramericanos de Cochabamba (Bolivia) y los Centroamericanos de Barranquilla.

Pero este 2018 fue tan grande como su carrera deportiva, porque en septiembre ganó el PWBA Tour Championship, el torneo de bowling profesional que cierra la temporada 2018 en los Estados Unidos y reunió a las mejores 16 deportistas de la temporada, un  titulo que es como ganar el Torneo de Maestros de Tenis al que clasificaron este año por primera vez en la historia los vallecaucanos Robert Farah y Juan Sebastián Cabal en la modalidad de dobles. Es de nivel de un Grand Slam.

El PWBA Tour Championship se cumplió en el Richmond Raceway de Virginia, con la presencia de las 16 mejores bolicheras a lo largo de la temporada y llevó a la final a la colombiana, quien venció en la instancia por el título a la estadounidense Kelly Kulick con marcador de 236-228, para quedarse con el trofeo de maestra de la temporada.

Y el cierre de la temporada lo tuvo en la Copa Mundo Qubica AMF de Las Vegas, donde se quedó con la medalla de bronce, en un certamen que reúne a los número uno de cada país, sólo compiten los mejores y entre más de 150 bolicheros terminó en el tercer lugar, para ahora enforcarse en el Selectivo Nacional de la próxima semana en Cali, donde defenderá el primer lugar que consiguió el año anterior.