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DEL TENIS AL RUGBY, UN DIFÍCIL PERO ACERTADO PASO DE LAURA ISABEL

Laura-Isabel-Gonzalez

Por:
Oficina de Comunicaciones y Relaciones Públicas
Comité Olímpico Colombiano
comunicacionescoc@coc.org.co

“Voy a dejar el tenis y ahora quiero entrenar rugby”, le dijo hace siete años Laura Isabel a sus padres Rodolfo González y Sonia González. Como no sabían de qué se trataba el deporte, en principio no dijeron nada y aceptaron.

Dos meses después se enteraron que era parecido al fútbol americano, porque ‘Lali’, como le dicen a Laura, empezó a llegar un poquito aporreada de los entrenamientos. De inmediato, don Rodolfo se opuso, era un deporte muy rudo para la única hija de la casa, sin embargo, doña Sonia la apoyó.

Acostumbrada a jugar tenis, el deporte blanco, de cero contacto, que practicó por cinco años, Laura dio un paso difícil, su amiga Carolina Cano la invitó a la cancha de rugby y de inmediato se quedó, le gustó, se enamoró “porque a pesar de ser de contacto, tiene unos valores muy bonitos, como la entrega por el compañero”, explica Laura.

Sin embargo, Laura reconoce que “fue muy difícil entrar al deporte, porque era pasar del estereotipo de la mujer tenista, hija única, a la rudeza del rugby, fue difícil en la casa, pero menos mal mis padres después de un tiempo lo entendieron y ahora mi familia me apoya 100 por ciento”.

Al poco tiempo, Laura fue convocada a la Selección Antioquia de Rugby, su talento era natural y ya lo trabajaba mejorando su técnica para no salir tan aporreada de cada entrenamiento o partido como al principio, poco a poco fue creciendo y “les demostré que yo era buena en este deporte”.

Ya lleva siete años en el rugby y desde 2012 está en la Selección Colombia, juega de 9, no como Falcao en el fútbol, sino como James, es la que da el pase en el *scrum* para que la *hooker* toque el balón atrás y ganar la posesión. Ya en el juego es la transportadora, la que distribuye el juego a sus compañeras, a las *wings*. También juega de ala o de 10.

Con 23 años de edad, para Laura “el rugby significa disciplina, amor y perseverancia”, por eso “sueño con llegar a Rio-2016 y dar lo mejor que tengo, para seguir creciendo y pensar en seguir el camino para volver a Tokio-2020”, reconoce la estudiante de cuarto semestre de Ingeniería Agropecuaria, quien también está en un curso intensivo de inglés y da la vida por Bruno, el hijo de la casa, un gato raza angora que es el consentido de la familia.

Y todo lo combina con su pasión, el rugby, al que le da entre dos y hasta tres jornadas diarias, una rutina que se intensificó a este nivel desde que las ‘Tucanes’, como se identifica la Selección Colombia Femenina de Rugby, logró el histórico tiquete para los Juegos Olímpicos Rio-2016.

“Después de la clasificación tuvimos varios viajes a torneos internacionales, aumentamos los entrenamientos, el cuerpo técnico también creció, con muchas ganas, mucha ansiedad y contenta porque se nos viene un reto muy grande, que es dejarlo todo en Rio y tratar de representar lo mejor a Colombia”, asegura Laura Isabel.

La antioqueña anticipa que “la idea es dar lo mejor de cada una, pero un objetivo colectivo es quedar novenas, porque nos daría un cupo al Circuito Mundial, es algo grande porque sabemos que Colombia no es potencia en rugby, pero ganarle a Brasil, Kenia y Japón es uno de nuestros mayores retos”.