CARLOS QUEIROZ: «LO QUE EL VIRUS SE LLEVÓ, EL DÍA DESPUÉS» May17

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CARLOS QUEIROZ: «LO QUE EL VIRUS SE LLEVÓ, EL DÍA DESPUÉS»

Por:
Carlos Queiroz
Cortesía Juan Raúl Mejía
Director de Comunicaciones
Federación Colombiana de Fútbol
jrmejia@fcf.com.co

Todo en la vida tiene etapas de ascenso y desarrollo, de estancamiento o incluso de declive. El hombre, con sus cambios y adaptaciones, sabiduría y preparación, siempre ha logrado mejorar y progresar continuamente.

Con nuestras múltiples diferencias y preocupaciones, hoy nos enfrentamos a un enemigo común a escala universal, enmascarado por la incertidumbre y la imprevisibilidad. En consecuencia, estamos viviendo una crisis sin precedentes a nivel mundial, que cuestiona la supervivencia y la sostenibilidad del fútbol.

Rápidamente, pasamos de un mundo en el que parecía que sabíamos todo, o casi todo, a otro donde parece que no sabemos nada o casi nada y donde ha ocurrido lo impensable e inimaginable.

Están equivocados aquellos que piensan y actúan con la convicción de que todo terminará pronto, que será posible, uno de estos días, encender la luz y que, en un paso mágico, todo se ilumine y renazca, como si nada hubiera sucedido, nada esté sucediendo o se vuelva a repetir.

De lo que no debe haber dudas es que nos enfrentamos a una nueva y dolorosa «realidad» y que después de este tsunami, lo más probable es que poco o nada vuelva a ser como antes.

De un vistazo, el fútbol perdió el control de su destino y sus mecanismos de éxito, quedando rehén de la salud y la economía.

Con poco margen de maniobra y error, el fútbol se enfrenta a un gran desafío de madurez y resiliencia. El caos instalado requiere enormes sacrificios de todos, así como difíciles y valientes «decisiones extraordinarias», que permitan la reanudación del poder de decisión y salvar en primera instancia las competiciones y los clubes.

El fútbol debe comenzar por adoptar inevitablemente una nueva y diferente forma de pensar y actuar, más «innovadora, solidaria y global».