JAIR CARBONERO Oct28

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JAIR CARBONERO

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Jair Carbonero, tiene 52 años de edad, nació en Puerto Tejada, Cauca, integrante del equipo Merco Pollo, que disputó la final de la versión 23 del Octagonal del Tabora Categoría Máster, donde quedó como Subcampeón.

Cuéntenos un poco sobre su trasegar en el fútbol… “Fui un jugador, estuve en América, en reservas, estuve aquí en Santa Fe una temporada, en reservas, como mucho jugador que hoy en día nos encontramos acá y aquí en Bogotá.  No ha habido torneo a nivel aficionado donde no haya jugado, entonces eso le da a uno un bagaje y hace que uno se mantenga y tenga ciertas condiciones diferentes a los que no han estado o no han tenido trabajo a nivel profesional”

Cuál cree que es la fortaleza de Merco Pollo… “Merco Pollo es un equipo que se para muy bien, es un equipo que tiene hombres además de jugadores, es un equipo que no se entrega, que no da ningún balón por perdido, es un equipo de jugadores muy humildes, pero hombres que jugamos muy bien al fútbol. El ser aguerrido, no dar ningún balón por perdido y el ser persistentes, yo creo que esa es la fortaleza, es la fortaleza que tenemos y por eso nos hacemos difíciles para el contrario”

Y la fortaleza de Jair… “La rapidez, tener muy buena visión de campo, e ir muy bien arriba y ordenar muy bien al grupo.  Creo que la primer virtud, es la rapidez para anticipar al contrario y el balón aéreo defensivo que lo manejo muy bien”

Cuál es su función en el terreno de juego… “Mi función en el terreno de juego es un central que juega central derecho, que tiene que estar muy pendiente  de los delanteros, entonces tengo la doble función que es desde atrás por la visión que tengo del juego, poder lograr organizar a nuestros compañeros para que cualquiera que se encuentre mal ubicado no pierda la referencia del contrario y la pelota,  esa es la función principal”

Cómo le ha parecido el torneo… “Es un torneo que ojala no se acabe nunca, porque a uno como jugador que ha tenido tanto bagaje a través del fútbol aficionado en Bogotá  y nacional,  nos vuelve a reencontrar con aquellos amigos, con aquellos compañeros que han jugado fútbol y tener un sano esparcimiento el fin de semana.  Este torneo es muy importante y seria para nosotros muy frustrante que este torneo no se continuara realizando”

Algo para criticarle… “No, yo creo que el solo hecho de que ellos tengan esa capacidad de juntar jugadores, que a esta edad podamos estar corriendo y reunirnos cada ocho dias acá,  con esa entereza, creo por al contrario, es relevante, debo felicitarlos por el torneo, por reunirnos acá a nosotros y reencontrarnos con grandes amigos con los que hemos trasegado a través del fútbol”

Qué recuerda de ese América y Santa Fe que usted integró… “Grandes equipos, de América recuerdo ese gran equipo, no había tanta oportunidad como las hay ahora, había jugadores de mucho renombre, once extranjeros y a nosotros nos relegaban mucho porque tenían que jugar los extranjeros, pero recuerdo trabajar con el profe Ochoa,  con “Tucho” Ortiz, con Mallarino, hombres que han forjado grandes jugadores del fútbol nacional colombiano. Entonces eso me dio un orgullo inmenso y en Santa Fe grandes jugadores, de ellos Hernando Cuero, Luis Montaño, Lorenzo Nazarí, lograron jugar fútbol profesional arriba y a nosotros pues nos tocó quedarnos un poco relegados”

Alguna anécdota de esas épocas… “Siempre, siempre hay anécdotas, me acuerdo cuando llegué a Santa Fe, el que estaba dirigiendo en ese entonces la reserva era Luis Eduardo “el Camello” Soto y él era un tipo muy jocoso, lleno de chistes de una chispa tremenda y a uno le tomaba del pelo, como se dice, entonces siempre que yo le iba hablar me decía “no, sacate esa papa de la boca para que me podas hablar”, cosas como esas siempre uno las guarda en el recuerdo”

Un mensaje aprovechando la experiencia acumulada en el fútbol… “Primero que todo, que les guste, que lo sientan, que lo vivan, de ahí en adelante mucha disciplina, mucha humildad, siempre hay que tener humildad, y saber escuchar a las personas que lo guían, que lo llevan, porque uno solo  no llega a ninguna parte, detrás de uno tiene que haber un entorno, un grupo de trabajo guiándolo a uno”